El estreno de Carlos Alcaraz en el ATP 500 de Tokio estuvo lejos de ser un camino de rosas. El número uno del certamen debió extremar recursos para superar un debut envenenado frente al estadounidense Alex Michelsen (34° del ranking mundial), a quien terminó doblegando por 7-6 (1), 4-6 y 6-1 tras más de dos horas de intensa batalla sobre el cemento nipón.
Carlos Alcaraz y Aryna Sabalenka brillan en la defensa del título del US Open
El duelo, que medía a dos de los cuartofinalistas del reciente US Open, se planteó desde el inicio como una auténtica trampa táctica y física. El español no solo cargaba sobre sus espaldas con el desgaste del viaje y el implacable jet lag, sino que debió lidiar con una superficie y un clima que le impedían desplegar su habitual repertorio explosivo.
El arranque del encuentro mostró una paridad absoluta que se estiró hasta el tie-break del primer parcial. Allí, la jerarquía del murciano afloró con contundencia para destrabar la definición por un categórico 7-1 y adelantarse en el marcador.
Sin embargo, el estadounidense no bajó los brazos. Aprovechando las imprecisiones del europeo, Michelsen castigó en el momento justo del segundo set para quebrarle el servicio y estampar un 6-4 que silenció por momentos a la grada y obligó a un tercer y definitivo parcial. Lejos de derrumbarse, Alcaraz elevó notablemente su intensidad en el set final: con dos quiebres tempranos y una derecha filosa, borró de la cancha a su rival y sentenció la historia con un lapidario 6-1.
En la conferencia de prensa posterior a la victoria, el propio tenista reconoció las dificultades que experimentó durante el juego y explicó los factores que condicionaron su rendimiento. “La pelota se vuelve más grande y la cancha mucho más lenta que en indoor. Fue complicado adaptarme y ajustar mi juego” analizó Alcaraz con franqueza.
Luego, profundizó sobre su estado anímico durante el trámite: “Me frustró un poco no poder desarrollar mi tenis, mi estilo de juego, siendo agresivo, porque las condiciones no me lo permitían. Fue bastante difícil, pero estoy muy feliz de haber logrado aceptarlo, de haber entendido cómo debía jugar y, obviamente, de haber conseguido finalmente la victoria”.
Con la sorpresiva eliminación tempranera de otros pesados del cuadro principal como Taylor Fritz y Casper Ruud, el horizonte de Carlos Alcaraz en el torneo japonés se posiciona con expectativas renovadas de llegar hasta el partido decisivo.
En la siguiente ronda, el camino del máximo favorito al título cruzará con el italiano Matteo Arnaldi, quien viene de remontar su encuentro de estreno frente al crédito local Rei Sakamoto por 2-6, 6-4 y 6-4. Alcaraz ya dio el primer paso en falso terreno; ahora, con la adaptación en marcha, buscará consolidar su marcha en tierras asiáticas.
Fuente: 442.perfil.com
