El fútbol de este lado del continente se quedó sin el creador de una de sus melodías más representativas. A los 84 años, falleció en San Pablo el reconocido compositor, cantante y pianista brasileño Benito Di Paula, autor de “Charlie Brown”, la canción que las hinchadas argentinas adaptaron durante décadas para darle ritmo a las expresiones más pasionales, exigentes y populares de la cancha.
Apasionado futbolero e hincha confeso del Flamengo, club que lo despidió con un emotivo mensaje oficial, Di Paula murió este domingo en el Hospital 9 de Julho a causa de complicaciones de un cáncer de próstata.
Nacido en noviembre de 1941 en Río de Janeiro, el artista dejó un legado ineludible en el samba tradicional, pero su huella más impensada quedó marcada a fuego en las tribunas de los estadios sudamericanos, pero más que nada de los argentinos.
Aunque su obra cuenta con piezas memorables del “samba-joia”, fue la pegadiza cadencia de “Charlie Brown” la que encontró un matrimonio perfecto con la cultura futbolera.
La historia nació a fines de los ’60 en una pensión de Santos: al ver a unos residentes italianos leer las tiras de Snoopy, el músico se fascinó con el personaje de Charles M. Schulz y compuso un tema invitarlo a conocer el ritmo y la cultura de Brasil.
El tema explotó a mediados de los ’70, saltó a las listas de éxitos europeas y no tardó en instalarse en el folklore de los estadios. La marcada pulsación rítmica que Di Paula lograba con su piano resultó la base perfecta para que las multitudes en las gradas coordinaran la voz, modificaran la letra y la convirtieran en un grito de aliento o desahogo.
En las canchas argentinas, la contagiosa melodía del brasilero fue mutando con los años en una firma registrada del espectador: desde chicanas al clásico rival hasta el furioso reclamo a los futbolistas o dirigentes cuando las cosas no salían en la cancha.
Esa misma cadencia futbolera alcanzó su punto máximo de apropiación popular al transformarse en la música del recordado “¡Que se vayan todos, que no quede ni uno solo!” y también el “Pongan huevo, que ganamos”.
Así, una composición nacida para homenajear a un personaje de historieta terminó recorriendo el mundo y quedando grabada para siempre en la cultura popular argentina.
Fuente: 442.perfil.com
