El único detenido por el asesinato de Milagros Naomi Cabrera, un expenitenciario, se negó a declarar ante el fiscal Andrés Quintana y quedó imputado por abuso sexual seguido de muerte.
Según el informe preliminar de la autopsia de Milagros Naomi Cabrera, la chica de 30 años encontrada asesinada en Villa Rosa, partido de Pilar, la víctima sufrió un abuso sexual con acceso carnal antes de ser asesinada y la causa de su muerte fue asfixia. De este modo el único sospechoso, un expenitenciario, quedó imputado por abuso sexual seguido de muerte.
El resultado de la autopsia modificó sustancialmente algunos de los primeros datos que habían trascendido luego del hallazgo del cuerpo, según informa Resumen de Pilar. En un comienzo se había especulado con que la joven había sufrido un fuerte golpe en la cabeza, lo que fue descartado.
La nueva información también permitió precisar que Cabrera fue víctima de un ataque sexual antes de morir. El cuerpo fue sido encontrado semidesnudo, en un descampado ubicado a la vera de la Ruta Provincial 25, entre las calles Rawson e Ibarra, en Villa Rosa, a unos 60 metros de una parada de colectivos.
Por el crimen permanece detenido Luis César Navarro, un exagente del Servicio Penitenciario Bonaerense de 36 años.
A partir de los resultados preliminares de la autopsia, la imputación quedó establecida como abuso sexual seguido de muerte.
Navarro fue llevado ante el fiscal Andrés Quintana, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N° 2 de Pilar, pero decidió no declarar.
La investigación ya había avanzado antes de conocerse el resultado de la autopsia a partir de una serie de elementos considerados claves por los detectives. El análisis de cámaras municipales y privadas permitió reconstruir los movimientos del sospechoso durante la noche en la que desapareció la joven y seguir su recorrido hasta su domicilio de Villa Rosa.
En el allanamiento realizado en esa vivienda, Navarro fue aprehendido y los investigadores detectaron que presentaba escoriaciones en el cuello y la nuca. Esas lesiones son consideradas compatibles con marcas defensivas que podría haber provocado Cabrera durante el ataque.
A esto se suma uno de los elementos que más compromete al acusado: su teléfono celular fue encontrado en la escena del crimen. Horas después de la desaparición de la joven, Navarro se había presentado en la Comisaría Pilar Sexta para denunciar que había sido víctima de un robo y que dos hombres lo habían golpeado y le habían sustraído el aparato.
Para los investigadores, esa presentación podría haber formado parte de una maniobra destinada a instalar una coartada y desvincularlo del crimen.
Cabrera había salido de su casa del barrio Grosso el viernes 31 de julio, alrededor de las 21.25, rumbo a su trabajo en la localidad de Matheu. Su teléfono registró una última conexión aproximadamente a las 21.37 y desde entonces su familia no volvió a tener noticias de ella.
Fuente: Agencia DIB
