La ciudad de Trenque Lauquen ocupa un lugar estratégico dentro del mapa bonaerense, asentada en la convergencia de dos vías nacionales clave: la Ruta 5, que une la Ciudad de Buenos Aires con Santa Rosa, en La Pampa; y la Ruta 33, corredor fundamental entre los puertos de Rosario y Bahía Blanca. Fundada el 12 de abril de 1876, en tiempos del avance de la Campaña al Desierto, su nombre proviene del mapuche y significa “laguna redonda”, en referencia al espejo de agua dulce que utilizaba el cacique Pincén para abrevar su caballada. Ese vínculo histórico con el agua se mantiene hasta la actualidad, ya que la región alberga grandes masas hídricas que son un verdadero imán para los pescadores. Entre ellas sobresale un ámbito tan tradicional como rendidor: Hinojo Grande.
El espejo forma parte de un complejo entramado de aguas que descienden desde la provincia de Córdoba. Los cauces del Río V alimentan primero a la laguna Cuero de Zorro y, posteriormente, a través de un canal desembocan en Hinojo Grande, que luego drena mediante el canal Mercante hacia la zona de Pehuajó. Este movimiento constante de agua constituye uno de los factores que explican su elevada productividad.
El ámbito surgió como pesquero a raíz del fenómeno pluvial que golpeó con fuerza a la región, especialmente durante enero y febrero de 1987, cuando llegaron a contabilizarse alrededor de 2.000 mm de precipitaciones. La ciudad quedó prácticamente cubierta por el agua y, posteriormente, al comenzar el escurrimiento, antiguas cubetas secas de ex lagunas, que solamente figuraban como tales en mapas del siglo pasado, volvieron a llenarse hasta conformar, entre todas, un enorme sistema lacustre. Con el agua también aparecieron pejerreyes de portes superlativos. Weekend dio la primicia por aquellos años, en tiempos en los que convivían pescadores deportivos con artesanales que obtenían rendimientos difíciles de imaginar en la actualidad: llegaban a completar cajones de 30 kg con apenas 15 o 16 ejemplares. Con el paso de los años, el nivel de agua se normalizó. Sin embargo, nunca dejó de ser un ambiente caracterizado por su abundante población de flechas de plata.
Aprovechando un viaje a Trenque Lauquen, nos acercamos a la laguna. Allí nos encontramos con Daniel Gasol, amigo de muchos años que supo recorrer numerosos ámbitos y que actualmente desarrolla su actividad como guía en Hinojo Grande. En esta ocasión, pudimos dejar de lado por un rato la comunicación virtual y estrechar finalmente un abrazo.
Cuando llegamos, Daniel bajaba de la embarcación luego de una salida con clientes habituales del ámbito. Las caras de los pescadores lo decían todo y, ni hablar, los baldes repletos de pejerreyes. Habían completado la cuota y, además, aparecieron algunos ejemplares soberbios, justamente esos peces que generan tanta atracción entre aficionados de diferentes puntos del país. Durante la mañana habían pescado al garete, una modalidad que en un ambiente de dimensiones importantes como este permite peinar grandes extensiones de agua. Inicialmente trabajaron con brazoladas de entre 30 y 50 cm. Sin embargo, cuando aumentó la temperatura debieron acortarlas y terminaron la jornada encontrando los piques entre los 15 y 20 cm de profundidad.
Con temperaturas menos rigurosas también aumenta la actividad de los peces chicos. Por ese motivo, resulta necesario seleccionarlos mediante el tamaño de las carnadas y los anzuelos. Gasol recomienda utilizar anzuelos 7/0 Sasame, que permiten presentar una mojarra generosa y, al mismo tiempo, reducen las posibilidades de que el pescado trague profundamente el anzuelo. De esta manera se facilita la devolución tanto de aquellos ejemplares que no alcanzan la medida reglamentaria como de los que, aún cumpliéndola, regresan al agua para completar posteriormente la cuota con peces de mejor calidad. Aunque la mojarra viva continúa siendo la carnada estrella, también puede aportar efectividad algún filet de pejerrey o, incluso, de dientudo, que no abunda en el ámbito.
Pescar al garete no consiste simplemente en dejarse llevar por el viento o las olas. Además de desplazarse a la deriva, para obtener buenos resultados será imprescindible regular correctamente la velocidad de la embarcación mediante el ancla de capa. Si se descuida este aspecto, la lancha puede remolcar la línea con tal rapidez que los anzuelos encarnados terminarán flameando a escasos centímetros de la superficie, haciendo muy difícil que los peces se interesen por el ofrecimiento. Por otra parte, cuando el viento aumenta considerablemente, la alternativa pasa por buscar reparo en sectores costeros. A mayor intensidad, más cerca de la orilla trabajan las embarcaciones, intentando en zonas de menor profundidad. Allí no solamente se puede pescar a flote, sino que también aparecen como opciones el paternóster e, incluso, la pesca a fondo. Precisamente, una de las grandes virtudes de Hinojo Grande es su versatilidad. Sus características permiten que cualquier aficionado encuentre posibilidades de pesca utilizando la modalidad que más le guste y, al mismo tiempo, pueda adaptarse a diferentes condiciones meteorológicas.
Quienes alguna vez visitaron Hinojo Grande conocen perfectamente sus dimensiones y ese particular color verde que se intensifica durante los días diáfanos. Actualmente, el espejo se encuentra en su nivel máximo, con profundidades promedio que oscilan entre los 4,5 y 5 m, aunque existen pozones que superan los 9. En estos momentos, el sistema mantiene un equilibrio hídrico. Mientras continúa ingresando agua, parte del excedente sale por el canal Mercante y también existe comunicación hacia la laguna Las Tunas. De esta manera, el nivel del espejo se autorregula, una característica fundamental para comprender su presente.
Octubre y noviembre serán meses atravesados por la veda del pejerrey, una etapa que obliga a extremar los cuidados (sólo está permitida la pesca los sábados, domingos y feriados) y a ser más conscientes que nunca sobre la importancia de preservar el recurso. Respetar los cupos, las medidas mínimas y las disposiciones vigentes resulta fundamental para que ambientes como este puedan sostener su extraordinaria población. Mientras las temperaturas no sean demasiado elevadas, la pesca debería mantener características similares a las actuales. Sin embargo, con la llegada del verano será necesario modificar la estrategia y entrar a pescar bien temprano, aprovechando las primeras horas del día. Claro está, para eso falta, mientras tanto, disfrutemos de este histórico ámbito que sigue ocupando un lugar privilegiado entre los grandes pesqueros bonaerenses.
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Fuente: weekend.perfil.com
