
Adrogué, con sus calles arboladas, diagonales y plazas, fue desde siempre fuente de inspiración para Jorge Luis Borges. Allí vivió su infancia y juventud, veraneando en la quinta La Rosalinda, en el hotel La Delicia, y entre 1944 y 1953 en la casa de su madre, Leonor Acevedo de Borges, ubicada en Diagonal Brown 301. Esta vivienda es hoy Casa Borges, el único hogar del escritor abierto al público.